Cuando Jesús se acerca a nosotros, abre siempre las puertas y nos da esperanza

“Acercarse y dar esperanza, acercarse con ternura. Pensemos en la ternura que tuvo con los apóstoles, con la Magdalena, con aquellos de Emaús. Se acercaba con ternura: ‘Dame de comer’. Con Tomás: ‘Mete tu dedo aquí’. El Señor es siempre así. Así es la consolación del Señor. Que el Señor nos dé a todos nosotros la gracia de no tener miedo de la consolación del Señor, la gracia de ser abiertos: de pedirla, buscarla, porque es una consolación que nos dará esperanza y nos hará sentir la ternura de Dios Padre”. Continúa leyendo Cuando Jesús se acerca a nosotros, abre siempre las puertas y nos da esperanza

Tu voto:

¡Acuérdate de mí Señor, Tú que estás al centro, Tú que estás en tu Reino!

Cuando Jesús es el  centro, incluso los momentos más oscuros de nuestra existencia se  iluminan, y nos da esperanza, como le sucedió al buen  ladrón en el Evangelio de hoy. Jesús, acuérdate de mí,  porque yo tengo ganas de ser bueno, tengo ganas de  ser buena, pero no tengo fuerza, no puedo: ¡soy pecador,  soy pecador! Pero acuérdate de mí, Jesús: ¡Tú puedes acordarte  de mí, porque Tú estás al centro, Tú estás precisamente  en tu Reino! ¡Qué bello! Hagámoslo hoy todos, cada uno  en su corazón, tantas veces. “¡Acuérdate de mí Señor, Tú  que estás al centro, Tú que … Continúa leyendo ¡Acuérdate de mí Señor, Tú que estás al centro, Tú que estás en tu Reino!

Tu voto: